✔️ Dolor rodilla

RECUPERACIÓN DE LESIÓN DE RODILLA Y ESGUINCE DE RODILLA CON FISIOTERAPIA


La fisioterapia es la base del tratamiento para rehabilitar cualquier lesión de rodilla, haya habido o no cirugía previa. Los masajes  de fisioterapia para los esguinces de rodilla, la cinesiterapia pasiva y activa o la electroestimulación son algunas de las técnicas que se utilizan para recuperar la movilidad y la fuerza de la articulación durante un periodo que, dependiendo del tipo de lesión y de las características de cada paciente, puede llevar semanas o meses.

EVALUANDO LA LESIÓN DE RODILLA

En la primera sesión de fisioterapia se realiza la evaluación del paciente atendiendo no sólo a su historia clínica y pruebas diagnósticas, sino al estado físico de la rodilla, que es distinto en cada paciente aún cuando la lesión sea la misma. Se trata de identificar los problemas a los que se han de enfrentar tanto el fisioterapeuta como el paciente (dolor, atrofia muscular, limitación del movimiento, etc.) y definir un plan personalizado con objetivos a corto, medio y largo plazo que contemplará tanto el uso de técnicas pasivas (masajes, estiramientos, movilización de la rodilla, etc.) como activas (los ejercicios que deberá realiza el paciente por sí solo, ya sea en la sesión de fisioterapia como en casa).

La evaluación del paciente se realizará en repetidas ocasiones para valorar los progresos obtenidos y, si es necesario, corregir el programa determinado inicialmente en función de ello, replanteando los objetivos. Una correcta evaluación del estado del paciente y la definición de un programa adecuado de fisioterapia permitirá acortar al máximo los tiempos de recuperación; por supuesto, siempre y cuando el paciente colabore plenamente realizando los ejercicios correctamente en la consulta del fisioterapeuta y realizando los deberes de casa con la debida diligencia.

REHABILITACIÓN DE LESIÓN DE RODILLA

En la fase inicial del programa de fisioterapia para lesiones de rodilla se incidirá especialmente en la movilización de la articulación utilizando diferentes técnicas, especialmente la cinesiterapia pasiva, que en la que es el fisioterapeuta el que realiza los diferentes movimientos de la pierna (flexión y extensión), de modo que el paciente mantenga una total pasividad. También se puede realizar por medios mecánicos, esta vez con la participación del paciente. Estas movilizaciones permiten aumentar la capacidad de movimiento y la elasticidad de la articulación.

 

También se desarrollan ejercicios de cinesiterapia activa, en los que es el paciente el toma parte activa en la movilización de la rodilla asistido por el fisioterapeuta, que le ayudará a completar el movimiento preestablecido siempre que no tenga la fuerza suficiente para hacerlo.

 

En la medida en que se avance en el programa de rehabilitación, el paciente podrá llegar a completar por sí solo el movimiento y luego pasará a una tercera fase en la que deberá realizarlo oponiendo resistencia al mismo, lo que le ayudará a fortalecer todos los músculos, ligamentos y tendones y, por tanto, a ganar, fuerza, resistencia y estabilidad en la articulación.

 

La movilización es la parte clave de la recuperación de las lesiones de rodilla y, de una forma o de otra, debe iniciarse lo antes posible, combinándose, en función de lo que decida el fisioterapeuta, con otras técnicas, como el masaje o la electroestimulación.

 

La otra parte depende del paciente, pues el plan de fisioterapia debe continuar en casa realizando los ejercicios definidos por el fisioterapeuta.


 Artículo de https://www.sanitas.es/